La danza como (posible) horizonte del pensar ¿La vida comenzaría con una explosión y acabaría en un contrato? Absurdo. René Char, Hojas de Hipnos En el ejercicio del pensamiento, siempre estamos desnudos. Creando y trazando, en un fino trabajo, casi como un paciente alfarero, mapas, cartografías, mundos. Horizontes que nos permitan vislumbrar refugios polícromos, que nos incluyan y a la vez nos ofrezcan una protección del caos al que conduce este pensar, como trabajo sin fundamento último y cuyo destino, si es que pudiera fijarse al menos provisoriamente, sería la virtud del aprendizaje. Pulsión de aventurarse por caminos propios y no tanto, abiertos al suceso de las verdades de un presente en continua sucesión, cuya única y más bella repetición sería la de diferirse. Pliegue y despliegue; movimiento de un deseo desplazado al infinito. Algo impulsaría a una festiva barbarie: Lo dispar, construyendo en su acontecer pequeños pa...