La distribución del caos (1) MICHEL SERRES Por fin, el principio. En el principio es el caos (2). Hoy decimos: el ruido, el ruido de fondo. De dónde queréis que surja el verbo, sino del ruido. Nuestros antepasados decían: el caos. Ellos estaban colocados en un mundo y nosotros estamos sumergidos en mares de signos. A cada uno su desorden, al borde límite de todo orden. Pero no hay tanta diferencia como se cree. Pantagruel, como nosotros y tantos otros navegantes, había costeado las islas de Tohu y Bohu antes de ahogarse en el tumulto y en los clamores del huracán. No se naufraga todos los días. Ocurre donde el navío pasa en medio de voces insensatas. Al principio es lo indiferenciable, sobre lo que nadie sabría tener información. Eso puede llamarse: nube. Un conjunto de puntos, de átomos o de moléculas, de elementos cualesquiera que sean, cuyo comportamiento se ignora, nube de bordes no definidos, fluctuantes o fundidos. Cualquier enjambre de abejas desplazándose caprichosamente, o su...